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Cómo lidiar con el dolor fantasma

El dolor fantasma es una incomodidad que se siente como si viniera de una parte del cuerpo que ya no existe. En un principio, los médicos llegaron a creer que este fenómeno posterior a la amputación era un problema psicológico.

Actualmente los expertos reconocen que estas sensaciones reales se originan en la médula espinal y el cerebro.

El dolor fantasma es más común en brazos y piernas, sin embargo, algunas personas lo sienten cuando se les extirpan otras partes del cuerpo, como un seno.

Afortunadamente para un grupo de personas, este dolor desaparece por sí solo. Para otros, puede ser duradero y severo. En este caso, el paciente y su médico pueden trabajar juntos para tratar el dolor fantasma de manera efectiva con medicamentos u otras terapias.

La mayoría de las personas que atraviesan una amputación tendrán algunos sentimientos relacionados con su extremidad perdida dentro de los 6 meses posteriores a la cirugía.

Síntomas

Las características del dolor fantasma incluyen:

  • Se inicia dentro de la primera semana después de la amputación, aunque puede retrasarse por meses o más.
  • Dolor que va y viene o es continuo.
  • Síntomas que afectan la parte de la extremidad más alejada del cuerpo, como el pie de una pierna amputada.
  • Dolor que puede describirse como calambres, alfileres y agujas, aplastamiento, palpitaciones o ardor.

Causas del dolor fantasma

La gran mayoría de expertos creen que el dolor fantasma puede explicarse, al menos parcialmente, como una respuesta a señales mixtas del cerebro.

Después de una amputación, las áreas de la médula espinal y el cerebro pierden la entrada de la extremidad faltante y se ajustan a este desprendimiento de manera impredecible. El resultado puede desencadenar el mensaje más básico del cuerpo de que algo no está bien: el dolor.

Los estudios también muestran que después de una amputación, el cerebro puede reasignar esa parte de los circuitos sensoriales del cuerpo a otra. En otras palabras, debido a que el área amputada ya no puede recibir información sensorial, la información se transfiere, por ejemplo, de una pierna faltante a una mejilla aún presente.

Así que cuando se toca la mejilla, es como si la pierna faltante también se estuviera tocando. Debido a que esta es otra versión de cables sensoriales enredados, el resultado puede ser doloroso.

Se cree que varios otros factores contribuyen al dolor fantasma:

  • Terminaciones nerviosas dañadas
  • Tejido cicatricial en el lugar de la amputación
  • Memoria física del dolor previo a la amputación en el área afectada

La medicina puede ayudar

Ninguna droga trata específicamente el dolor del miembro fantasma. Pero los medicamentos para otras afecciones, desde la depresión hasta la epilepsia, pueden brindar cierto alivio.

Al igual que la medicina alternativa, las terapias de:

  • Estimulación nerviosa
  • Acupuntura
  • Cambiar de hábitos

De igual modo para conseguir alivio puedes probar diferentes hábitos saludables; por ejemplo, encontrar distracciones para alejar la mente del dolor, mantenerse físicamente activo, practicar técnicas de relajación, incluyendo meditación y visualización.

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